viernes, 16 de diciembre de 2016

¿Por qué casi nadie ayuda cuando alguien está en necesidad?


 
Contrario a algunos comentarios que recibí sobre la publicación anterior: Experimentos sobre el comportamiento humano, estos artículos, por muy pesimistas que parezcan, son para tomar conciencia de que tenemos el poder de hacer un mundo mejor.


Pero antes, un poco de malas noticias para calentar motores. ¿Listos? Vamos pa' allá!

EL EXPERIMENTO DE APATÍA HACIA EL SUFRIDO (1968)


Una mujer fue asesinada en 1964, los periódicos publicaron que 38 personas se aglutinaron en el lugar durante el ataque, lo vieron y escucharon, pero no hicieron nada. Un par de psicólogos querían saber si el hecho de que estas 38 personas estaban en medio de un grupo, influyó en que nadie se metiera a ayudar.

Invitaron a una serie de voluntarios a formar parte de una conversación, pero con una variante: Cada sujeto estaría en un cuarto a solas y se comunicaría con los demás a través de un intercomunicador.

Durante la plática, uno de los involucrados fingiría tener un ataque de epilepsia, el cual podría escucharse en los parlantes. El que estaba del otro lado, por supuesto, no podría ver, simplemente podía escuchar.

Cuando los participantes que escuchaban esto estaban claros de que la conversación era solamente entre él y la otra persona, salían del cuarto a ayudar al "epiléptico" en un 85% de los casos.

Pero el experimento no acabó ahí. En las siguientes pruebas, los psicólogos involucraron a más de dos personas en la conversación y, nuevamente, hicieron que uno de ellos fingiera tener el ataque de epilepsia. Y cuando los participantes escuchaban esto y sabían que había otras personas en la conversación, fueron a ayudar solamente en el 31% de los casos.

"La gente hoy en día"

¿Qué dice esto sobre nosotros?

Es obvio que cuando hay una emergencia y vos sos la única persona presente, la presión de ayudar es gigantesca. Te sentís 100% responsable de lo que ocurra. Pero cuando estás con otras 10 personas, es casi seguro que te vas a sentir solamente 10% responsable. Lo malo es que es muy probable que las otras personas se sientan 10% responsables también. Y es más difícil que alguien decida ayudar.



Yo sé que suena como que somos personas horribles por esto, pero siempre buscaremos maneras de limpiarnos la conciencia al no ayudar. Nos decimos a nosotros mismos: "Seguramente alguien de los presentes va a ayudar, tal vez alguien más capacitado que yo", "No me toca a mi". Pero claro, si todos nos ponemos en esa mentalidad de: "Seguro alguien más ayudará", al final nadie va a ayudar.

"Probablemente no necesita ayuda"
"Seguro estará bien"
"Supongo que alguien vendrá a ayudar"
"A lo mejor está borracho"

Y esto se traslada a problemas más globales, pues son más los involucrados. El sentido de responsabilidad compartida puede ser utilizado para cosas muy negativas. Por ejemplo:

La mayoría de nosotros somos incapaces de quitarle la vida a alguien, pero imaginate que alguien te hizo daño, tal vez un ladrón que se metió a tu casa y de pronto hay 25 vecinos que lo atraparon y lo están pateando en el suelo. Puedo decirte que es muy probable que vos te sumés a las patadas. 

Aquí, además de dejarte provocar por la arrechura sumada a la psicología de masas, estás compartiendo la culpa y la responsabilidad con 25 personas más, y así uno se siente "menos culpable"... por lo que por muy indignado, preocupado o atento que estés, creerás tener solamente un 4% de culpa y responsabilidad. Y hay un 4% de probabilidades que hagás algo al respecto. Después de todo, no es lo mismo hacer algo malo solito, que hacerlo con 25 personas. Y he ahí lo complicado de todo esto.

"Mejor no me hubiera metido, ahora se me manchó el zapato"


Sé que suena espantoso y casi ninguno de los que está leyendo querrá admitir que es capaz de llegar a eso. Pero es una probabilidad comprobada científicamente.

Hay un último factor que influye y es que existen personas capaces de hacerse pasar por alguien necesitado de ayuda, como forma de atrapar a incautos y aprovecharse de ellos, robarles, estafarles, violentarles, etc. Y claro, en muchos lugares es una posibilidad, pero se ha comprobado que en circunstancias donde no hay prácticamente ningún peligro de que eso suceda, la gente muy raras veces ayuda, pues tienen esa filosofía de: "no me toca a mí".

Un consejo para todo aquél que esté en una situación donde alguien necesite ayuda y haya una multitud cerca. En vez de gritarle a todos por ayuda, buscá a alguien entre el grupo, miralo a los ojos, señalalo con el dedo y dale órdenes claras: "Usted, por favor, ¿puede llamar a una ambulancia? ¿Puede ayudarme a levantar a esta persona? Etc." El "señalado" se sentirá con mayor presión para ayudar y es más probale que lo haga.


Este artículo habla de un porcentaje de gente que no ayuda. Algo muy alentador es saber que a pesar de eso, existen personas que sí lo hacen. Aún con peligro o dificultades de por medio. Y por esas personas este mundo es mejor. Lo que el experimento muestra es que tenemos una actitud de conformismo ya establecida y que tenemos la capacidad de romperla y de hacer una diferencia positiva en las personas, en el entorno, en el mundo.

Felicidades a todos nosotros!!! Bueno, a los que ayudan!!!

@Zambranitis

lunes, 12 de diciembre de 2016

Experimentos sobre el comportamiento humano - Parte 1



Siguiendo la hermosa tradición de analizar el comportamiento humano y deprimirme por el futuro de la civilización, haré una serie de artículos sobre experimentos en humanos que, además de dar conclusiones escalofriantes, demuestran que si seguimos así, nos vamos a extinguir pronto.

No estoy hablando de psicópatas, sociópatas o criminales, sino de gente como vos y yo, que aunque no lo queramos admitir, somos capaces de cosas terribles! Ánimo, que esto va a estar buenísimo!

EL EXPERIMENTO DE CONFORMISMO ASCH (1951)


Solomon Asch quiso hacer un experimento para analizar el poder que tiene el conformismo en los humanos.

A los sujetos se les dijo que participarían en un examen de análisis visual junto con otras personas. A los participantes se les mostraron imágenes y se les hacía preguntas que cada uno contestaba individualmente, con la posibilidad de ver lo que contestaban los demás.

Aquí el truco fue que en el experimento, el sujeto no sabía que todos los demás participantes eran parte del equipo que creó el experimento (o sea, eran actores haciéndose pasar por participantes). Y la idea era que todos dieran respuestas muy equivocadas, para ver cómo contestaba el sujeto en cuestión.

No eran preguntas sobre física cuántica de cálculo astronómico, eran preguntas como decir cuál de las tres líneas de la derecha es del mismo tamaño que la izquierda:

La única manera de responder mal una pregunta así es si agarraste dos láminas de LSD esa mañana y te las untaste directo en los ojos (lo cual hubiese sido otro tipo de experimento más interesante, pero eso no importa ahorita).

¿Qué hizo el verdadero sujeto al ver las respuestas equivocadas de todos los demás? ¿Se mantuvo firme en su respuesta, la que era obviamente correcta?

En el 33% de los casos, los participantes reales contestaban erróneamente al ver que las respuesta de los demás era diferente a la correcta. Eso es 1/3 del total. En otras palabras, aunque sabían la respuesta correcta, cuando vieron que todos los demás contestaron diferente, pusieron en duda su propia respuesta y en un tercio de los casos la cambiaron. Esto no les parecerá gran cosa, pero imaginen ustedes cuando las preguntas o cuestiones en la vida son más complejas, o cuando el tema es más delicado.

Muchos nos reímos con el grupo inclusive cuando no entendemos el chiste, y a veces dudamos de nuestra propia opinión cuando nadie más en el grupo está de acuerdo. Claro, no todos y no siempre, pero sucede.

Tomen muy en cuenta que este 33% de personas es capaz de tomar una decisión equivocada cuando ven que los demás están haciendo lo mismo, aún sabiendo que los demás están equivocados. Pueden ser médicos atendiendo su caso, pueden ser profesores enseñándole a sus hijos acerca de un tema importante o sensible, pueden ser sus mismos hijos que al aprender algo bueno en casa, terminan siguiendo lo que su entorno social les presenta. La influencia y presión social no se debe subestimar ni en las personas más seguras de sí mismas.

Muchos de ustedes dirán: "Que bueno que yo soy un rebelde que no sigue las tendencias de psicología de masas". Otros dicen: "Yo soy diferente. Yo no soy parte del pensamiento colectivo del establishment, yo soy un revolucionario."
Si, somos diferentes.

O también: "¿Sabés que? Debemos rebelarnos contra esa mentalidad de ovejas. Vamos a las calles a protestar contra eso."
¡¡¡Somos difereeeeeenteeeees!!!

¿La solución? Hay muchas cosas en nuestra vida actual que nos hacen ser conformistas. El pensamiento tribalista es una de ellas. Sentir que pertenecemos a algo. Un partido político, una congregación, fanáticos de un equipo deportivo, hay mil ejemplos. Esto nos hace adaptar nuestro pensamiento a un pensamiento colectivo. "Cuando mi bando hace algo, está bien, pero cuando el otro equipo lo hace, está mal."

Esto no es peligroso en algunos casos, pero hay ejemplos de gente que se deja influenciar por una ideología común y se prestan a cosas que, sabiendo que son incorrectas, las hacen igual.
Uno de los mil ejemplos.


Lo verdaderamente peligroso es cuando uno termina por abandonar su propia opinión y convencerse de la otra. Y según las probabilidades, un tercio de las personas que conocen son capaces de hacer eso. Aquí les regalo un video con subtítulos en español sobre el experimento.


Alentador, ¿verdad?

Pronto estará disponible el segundo artículo: "El Buen Samaritano", un experimento que analiza si las convicciones religiosas influyen o no en el sentido de ayuda de cada persona.

@Zambranitis
Ricardo Zambrana

viernes, 25 de noviembre de 2016

El Fidel que García Márquez conoció...



"Su devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos. Dejó de fumar para tener la autoridad moral para combatir el tabaquismo. Le gusta preparar las recetas de cocina con una especie de fervor científico. Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.
 
Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.

José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos.

Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo. Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.

Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. Ej.: El tema de la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo, como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto político y social, su influencia decisiva en las relaciones internacionales, su importancia providencial para una política unitaria de América Latina… hasta lograr una visión totalizadora, la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que el tiempo se ha encargado de demostrar.

Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas… pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez increíble.

Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.

Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial. Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue con atención.

Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas sucesivas que él hace en ráfagas instantáneas hasta descubrir el por qué del por qué del por qué final. Cuando un visitante de América Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que cada uno se come cuatro libras de arroz al día. Su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en consecuencia.

No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial, que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón Flora, eran grandes reportajes hablados.

Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.

En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada puede causar estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta, por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las que tiene: El lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han dejado de decirme. Las más graves, sin embargo, son las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes logros que sustentan la Revolución los logros políticos, científicos, deportivos, culturales, hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la felicidad doméstica.

Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de transmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver. Este es el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal.

Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una isla 84 veces más pequeña que su enemigo principal. Tiene la convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales, son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.

Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos, le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me contestó de inmediato: pararme en una esquina."

-Gabriel García Márquez

miércoles, 16 de noviembre de 2016

La inspiración y Super Mario Bros





La inspiración es EXACTAMENTE como recibir una estrella en Super Mario Bros y ponerse en "Modo Estrella". Es emocionante y aparece en raras ocasiones, pero te hace invencible por un ratito.

El resto del tiempo te la pasás rompiendo ladrillos, brincando huecos y burlando obstáculos dentro de tu cabeza. Estás viviendo y estás muriendo constantemente. Estás trabajando.

Estar en "Modo Estrella" no significa que los problemas se solucionarán, ni tampoco sustituye la falta de talento o de habilidad. Pero si trabajás bien, cuando llegue esa estrella, vas a maximizar su efecto, alimentando tu potencial y resolviendo con mayor seguridad tus dudas o problemas.

Así que a todos ustedes les deseo encontrar de vez en cuando su "Modo Estrella", su inspiración. Que puedan atraparla y aprovecharla cuando aparezca. Pero sobretodo, les deseo mucho trabajo, que es la única manera de asegurar que al final ustedes se sientan felices con lo que han hecho.

Agarren su estrella cuando aparezca y aprovechen su poder.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Les presento al mejor ser humano del último siglo.





Aún con todos los Donald Trumps, los Hitlers, los Stalins, los asesinos, violadores, criminales, políticos corruptos y demás, existen personas buenas, de hecho, MUY buenas en el mundo. Hay una que ha sido la más buena de todas recientemente. No estoy exagerando. No estoy hablando de un personaje ficticio, ni de un mesías, ni de un ángel, estoy hablando de Fred Rogers. ¿No sabés quién es? Ok, preparate porque este es un artículo un poco larguito, pero si lo aguantás todo y ves algunos de los videos (están en inglés), entonces estás a punto de recibir una dosis masiva de fe en la humanidad.

Cada vez que alguien me pregunta quién es el personaje en la historia que más admiro, no dudo ni medio segundo en contestar…

¡¡¡Mister Rogers!!!


¿Quién era ese?

Fred Rogers fue un presentador, productor y músico que durante 35 años hizo un programa para niños llamado “Mister Rogers Neighborhood” (El vecindario del Señor Rogers). Pero este no era un programa cualquiera. Mister Rogers lo utilizó para reproducir su gentil, tierna, bien intencionada y maravillosa personalidad hacia su audiencia y a la vez educándolos en temas fuertes y difíciles que los niños necesitaban conocer. Una frase que él repetía bastante a toda persona que conocía delante y detrás de cámaras era: “Yo te quiero exactamente así como sos.”Miren este video de Mister Rogers hablando con un niño en silla de ruedas allá por 1981.
Solo fíjense en la forma tan honesta y sincera con la que le habla. Sin ser condescendiente, sin verlo como menos, sin tratarlo como niñito.



El siempre fue así. A los niños les hablaba de temas difíciles como el divorcio, como la soledad, la depresión, la violencia y los miedos, lo hacía de una forma absolutamente clara pero sensible. Sin cuentos y sin enredos, pero con todo el tacto y el cuidado que necesita la mente de un niño.
Cada vez que se transmitía, el 8% de hogares en EEUU sintonizaban y el programa siempre comenzaba con la misma escena musical. Mister Rogers entrando a casa, cantando la canción “¿No querés ser mi vecino?” (él componía todas las canciones), se cambiaba sus zapatos tenis y se ponía un suéter (todos los que usó eran hechos a mano por su mamá). Generalmente se dirigía a la cámara, entrevistaba a alguien en vivo, o hacía reportajes en panaderías, tiendas de juguetes, de música o hacía algún tipo de cortometraje o sketch.

Ok, gran cosa. Era un buen anfitrión, presentador y educador. Hay muchos así.

¡Claro! Pero poné antención. Imaginate cuántas cartas recibía Mister Rogers al día. Tenía una audiencia de 13 millones de niños y que al crecer, se sumaron otros 13 millones más y así sucesivamente. Así que les resultará imposible creer que el respondía TODAS Y CADA UNA DE LAS CARTAS QUE LE ESCRIBÍAN. Era un hombre que pasaba terriblemente ocupado pero las contestaba TODAS.

Estamos hablando de que la única persona que recibía más correspondencia que él era Papá Noel y Santa nunca te respondía, y Mister Rogers no tenía que sobornarte con regalos para que le escribieras. El simplemente quería saber que estabas bien y recordarte que te quiere exactamente así como sos.

Ok, no es para tanto. Un tipo bueno, gentil, bien intencionado, que produce y presenta un programa para niños y que busca tiempo para responder todas sus cartas. Aja, ¿Y?

TODOS LO QUERÍAN y el quería a todos! Pero cuando él se lo decía a alguien, no era el típico cumplido de una personalidad a su audiencia. Rogers lo decía con TODA LA HONESTIDAD DEL MUNDO. Lo digo porque él nunca cambió su coportamiento ni su forma de ser ni su manera de llevarse con todos jamás en su vida. Cada persona que lo conoció o que supo de él, confiaba en él, lo amaba y respetaba. Y Mister Rogers, tenía una honesta y sincera curiosidad por conocer y aprender de CADA PERSONA QUE CONOCÍA.

Una vez tuvo una cena con un ejecutivo de TV y al darse cuenta que el chofer de limosina tendría que esperar 2 horas afuera, lo invitó a cenar con ellos. Más tarde, al darse cuenta que estaban pasando cerca de la casa del chofer, preguntó si podían detenerse ahí y conocer a su familia. El chofer cuenta que fue la noche más feliz de su vida. Mister Rogers agarró el piano y puso a cantar a todos por varias horas.


Varios reporteros han dado testimonio de lo difícil que era entrevistarlo. Porque siempre Mister Rogers terminaba haciéndole preguntas a ellos. Y aunque suena divertido para trollear a un entrevistador, Rogers lo hacía porque tenía un interés verdadero hacia la gente.

¡Hasta los animales lo amaban! El Gorila Koko aprendió lenguaje de señas y cuando conoció a Mister Rogers y le preguntaron sobre el amor… miren el video…


Hace la seña de “Te quiero”. “Te quiero, visita”. Y luego lo agarra para abrazarlo.

¡Ay pues! Un comunicador, talentoso, buena gente, super tranquilo que vive a como predica y que dejó enamorado a King Kong. ¿Y ahora qué? Ni famoso era.

PERAAAAAAATE. Para darte una idea. Les voy a enseñar un clip de Fred Rogers recibiendo el premio Emmy a su trayectoria de la mano del ganador del Oscar Tim Robbins (quien creció viendo su programa). Miren el respeto que le tienen al tipo y escuchen lo que dice en su discurso:



El tipo utilizó uno de los momentos más importantes de su vida para pedirle a todos los presentes que pensaran en quien les había ayudado a ELLOS a ser quienes eran. O sea, les pidió a TODOS que dieran gracias. Uno puede ver en las lágrimas de los presentes, como se limpia toda la hipocresía de la farándula, se abre la poca humildad que queda y les toca completamente el corazón, ese único lugar donde no hay manera de fingir ni de pretender.

Ese es el nivel de influencia, efecto y fama que Mister Rogers tuvo durante toda su vida. Y ese es el nivel de respeto que se ganó.

El vivía exactamente a como era frente a cámara. Siempre decía que: “Uno de los mayores regalos que podés darle a alguien es tu verdadero yo. Y creo que los niños pueden detectar fácilmente a alguien que finge.” Y en efecto, nadie nunca lo detectó en él porque a todas luces él fue exactamente a como predicó.

Entre otras influencias también, Eddy Murphy lo parodiaba en Saturday Night Live en un sketch llamado “El vecindario de Mr. Robinson”. A Fred Rogers le resultaba halagador y muy divertido.

Y era para morirse de risa...


¡Ok, ya pues! Si, suena como un maje fiera. Pero me lo ponés como héroe de películas. ¡Ni que fuera!

Me alegra informarte que si. ¿Conocen ustedes la típica película donde está el empresario avaro, el juez frío, el político sin corazón y que llega nuestro personaje principal y en la última escena da un lindo discurso que toca el corazón de todos y los convence de hacer bien? ¿Pura fantasía de cuento de hadas?

Pues no conocen a Mister Rogers. Cuando el Canal Público donde se transmitía su programa (PBS) estaba apenas comenzando, el presidente Nixon quería reducir el presupuesto total de U$ 8 millones a U$ 4 millones, dejando fuera un montón de programas educativos.

Fred Rogers fue al comité de comunicación del senado y con un discurso, un poco de declamación y honestidad (además de su bendita voz), hizo justo eso:


Rogers no solamente fue directo, sino que fue humilde. Si no ven el video completo, pues se perderán de ver a un senador super cortante que estaba con todas las ganas de quitarles los fondos e irse de ahí… de repente cambiar totalmente de parecer luego de emocionarse con las palabras que escucha.

O sea, Rogers le hizo un discurso muy tranquilo, sereno y directo y hasta terminó recitando una de sus canciones. Y fue como la cereza encima de la crema chantillí del pastel que el senador terminó por ofrecerles, porque al final les dio 20 millones de dólares en fondos. No es un final feliz de película familiar, era el modus operandi de Mister Rogers.

¡Ya pues! Vi ese video y me conmovió. Me da la impresión que me están manipulando con este artículo.

Pues no. No era ese el espíritu de Mister Rogers a la hora de intercambiar ideas y diferencias. Siempre que hablaba con niños se agachaba para estar a su nivel de mirada y se dirigía a ellos con lenguaje directo y franco. En el caso de los adultos, era frecuente escucharle decir: “Vos fuiste un niño alguna vez, también.” No como una manera de justificar el comportamiento de los niños, sino para recordarnos a todos que tenemos un niño adentro que aún guarda inocencia y buenas intenciones.


Esto lo hace ser como la antítesis del internet hoy en día. Estoy seguro que si el viera videos de Israel Lanuza lo primero que diría es que se alegra que él tenga pasión y amigos que quieran acompañarlo para desarrollarla. Y le repetiría que lo quiere tal y como es. Lo mismo diría sobre cualquier otra persona que haya recibido algún tipo de odio, críticas o quejas en internet.

Alapúchica! ¿Era un santo, pues?

Siendo un ministrio presbiteriano, Fred Rogers jamás intentó influir, manipular o incidir en el pensamiento espiritual de nadie. Lo único que le importaba era educarte para que supieras que sos un ser humano con dignidad y respeto.

Durante la última mitad de su vida, el se subía a la pesa cada mañana y siempre pesaba 143 libras. ¿Sabén por qué? Porque es el número de letras en I LOVE YOU. Esto suena ya demasiado cursi para ser verdad, pero para él no era solamente un juego de letras y libras. Era una manera de mantenerse saludable y a la vez ser consecuente con lo que es. No subía ni bajaba una sola libra. El decía que eso le alegraba cada mañana y representaba consistencia. Pues hacía la misma rutina todos los días. Por eso también comenzaba su programa de la misma manera y vestía siempre un suéter de su mamá, el creía que la consistencia era mejor para el aprendizaje de los niños.

Siempre que ocurría algún hecho lamentable ya sea a nivel mundial, local o personal, el siempre recordaba: “Cuando yo era niño y veía cosas que me daban miedo en las noticias, mi madre me miraba y me decía… ‘buscá a los que ayudan, siempre encontrarás gente que está ayudando’. En momentos de tragedia, recuerdo las palabras de mi madre y siempre me traquiliza recordar que existen tantos que ayudan, tanta gente preocupada y buena en este mundo.”

Aquí está la reacción directa que hizo él justo después del ataque a las torres gemelas, este minuto de video contiene más verdades que las que han leído todos estos días sobre la maldad y la bondad:



Siendo ministrio, la gente religiosa siempre se acercaba a él para que le explicara a los gays que su estilo de vida era pecaminoso y que se irían al infierno, o le pedían que hablara con los no-cristianos y les mostrara el camino. Cada vez que esto pasaba, Rogers miraba a la persona acusada y le decía: “Dios te quiere exactamente así como sos. Y sos especial”. Y después se quedaba preguntándole por sus juguetes cuando eran niños, o su canción favorita o qué libro les gustaría leer y aún no lo han hecho. Cosas así. El era así.

¿Se acuerdan del niño en la silla de ruedas de 1981?. Pues en el momento en el que Mister Rogers fue ingresado al Salón de la Fama de la TV en 1999, adivinen quien apareció para darle la sorpresa. Vean la reacción de Fred. Es maravilloso!



El creía realmente en la bondad del ser humano, en su valor, en el amor que somos capaces de producir. Cada día el tomaba la decisión de ser bondadoso, cariñoso, empático y atento con todos a su alrededor. Les hacía sentir especiales. Les retaba a ser mejores cada día. Y a cada persona que conocía le enfatizaba que era muy especial e importante para él. Y no lo decía de la boca para afuera, el vivía bajo esa filosofía todo el tiempo.

De hecho, el inició en la TV porque no le gustaba la TV. Y si vieron el video con el senador, se darán cuenta de lo preocupado que estaba él porque no existía en televisión un espacio de verdadero aprendizaje y educación para los niños. Así que se educó en comunicación y comenzó a hacer televisión.

El no necesita el título de SANTO. Yo diría que los santos necesitan el título de Mister Rogers.

Ojalá esto les de un poco de curiosidad sobre él y busquen más videos suyos en internet. No podrán creer cuánta bondad, ternura y empatía puede existir en una sola persona. Yo sé que muchos pensarán que suena demasiado bueno para ser verdad, pero les invito a que busquen la inmensa cantidad de testimonios que existen de quienes lo conocieron en persona, aunque sea por segundos, y que siempre hablan de cómo Mister Rogers los trató como si fueran realmente sus vecinos, sus mejores amigos. Gente que lo encontró en la calle, que se lo toparon en el hospital y el se quedó a quitarles el miedo, de niños que le estrecharon la mano y él los abrazó y les dijo que nunca dejarían de ser especiales. El tipo hizo todo bien. Auténtico al 100%, sin excepción alguna.

Fred Rogers murió a sus 74 años el 17 de Febrero del 2003. Fue un cáncer estomacal. De los más duros y difíciles que existe. Pero hay ahora más de 50 millones de personas que durante su niñez, podían sentir que durante media hora tenían a un vecino ahí que los quería exactamente a como eran y que les recordaba lo especiales que eran. Nadie que haya visto a Fred Rogers te dirá lo contrario.


Estamos viviendo épocas muy extrañas. Se tiene una terrible sensación de que los seres humanos estamos más separados unos de otros que en cualquier otro momento de la historia. Como que hay más odio entre nosotros. No lo sé.

Lo que sí sé, es que existen personas así. Desgraciadamente no son tan famosas ni tan cotizadas como para que leamos sobre ellas en cada sitio web, o como para que sus actos se vuelvan virales. Pero existen. Y son más de los que creemos.

Creo que si nos enfocamos en reproducir estas historias reales y en darle más visibilidad a estos actos y a estas personas, estamos ayudando a que el mundo sepa que tiene materia prima para ser muchísimo mejor de lo que es. Tal vez la verdadera solución es querernos tal y como somos y recordarnos unos a otros que somos especiales.

Tal vez.
@Zambranitis

jueves, 3 de noviembre de 2016

¿Por qué los hombres somos tan idiotas (y peligrosos) ante las mujeres?


Muchos hombres no entienden de consentimiento y le temen a una mujer con poder de decisión. ¿Por qué?

Por @Zambranitis

¿Has visto cómo algunos hombres reaccionan al rechazo de una mujer con el nivel de madurez de un niñito al que le quitan un juguete? Bueno, eso es porque lo que aprendemos de niños es muy difícil de desinstalar cuando somos adultos. Y una cosa gigantesca que nos han instalado desde niños es la idea de que a cada uno de nosotros se nos otorgará al final una guapísima y bella mujer. Es nuestro derecho.

Piri si isi kiliti is míi...

Esto lo hemos aprendido en casi todas las películas, series y telenovelas que hemos visto. En cuyas historias, la mujer casi nunca tiene poder de decisión. No importa la compatibilidad, no importan las relaciones anteriores, no importa nada. Si el héroe de la historia logra su meta, su premio es su hembra favorita. Claro, la chica en la historia a veces lo rechaza, a veces parece que tiene algún tipo de voto en la decisión, pero nosotros como audiencia sabemos que el héroe al final "obtendrá a la chica". Si no la obtiene, nos sentimos estafados. Como que el contrato ha sido violado. Hasta podemos decir que la película estuvo mala, o que la chica era una idiota.

"Idiota."

Todos los hombres nos consideramos los héroes de nuestra propia historia (lo admitamos o no). Y por eso resulta frustrante (tan frustrante que a veces se puede hasta llegar a la violencia), cuando no se nos da lo que se nos debe. Estas mujeres, al decidir por ellas mismas, nos lo están negando. Por eso es que muchos chavalos se asustan cuando se dan cuenta que al comprar regalos o hacer detalles a una mujer, no les garantiza romance. Por esta razón el insulto más frecuente de nosotros hacia ellas es: "zorra", "perra" o "playo", no porque nos moleste que las mujeres tengan sexo, sino porque sentimos que se lo están dando a otra gente cuando en realidad nos lo deben a nosotros.

Y es peor que eso. Muchas películas nos enseñan que al acercarnos de forma forzada hacia una mujer, hará que nos amen. El héroe busca a la chica, la chica le dice que no. El insiste. Ella repite que no. El sigue insistiendo, hasta que le roba un beso. Si ella lo abofetea, ella es la mala, si ella lo besa, es porque el fue inmensamente romántico e inevitablemente la enamoró. ¿Cuántas veces no hemos visto besos así en las películas y nos resulta hasta lindo? Nos han enseñado que eso está bueno. Forzado.
Ella, con miedo, literalmente le dijo mil veces que no. El la acorraló contra una pared de metal. La besó. Y el cine entero se emocionó.
"No me besés. Acabo de comer cebolla encurtida"


Muchos ahorita piensan: "Pero o sea, es que también un beso robado es rico, es emocionante". SI, CUANDO AMBOS LO DESEAN ES BUENÍSIMO. Pero NO cuando uno lo desea y la otra persona te ha dejado muy claro que preferiría limpiar la calle con la lengua después de un hípico en vez de besarte. O sea, todavía confunden un beso inesperado con uno indeseado.

Entonces nosotros, para no dañar nuestra dignidad, sentimos que "a las mujeres les gusta ser perseguidas, hacerse las difíciles". Es el mismo problema, nos sentimos héroes y creemos que cualquier rechazo es simplemente un paso natural que inevitablemente nos llevará hacia conseguir la chica. Toda persona que en este momento esté leyendo y diga: "Pero o sea, uno tiene que ser perseverante", no conoce el camino que lleva de la insistencia al hostigamiento al acoso. Y parece que no tiene idea de lo que significa consentimiento.

La libertad femenina es intimidante y peligrosa en la mente de muchos hombres. Porque les hace saber que al final, la chica linda no está obligada a quedarse con ellos. No está obligada a nada. Ni siquiera a hacerles caso. Ni a lavarle los platos ni a abrirle las piernas.

Por eso el término FEMINAZI es tan común. Porque hemos pasado tanto tiempo condicionados a que las mujeres están en deuda con nosotros, que cuando reclaman sus derechos nos suena como a imposición dictatorial y déspota. Como que se volvieron locas de repente.

El feminismo no es una preferencia hacia las mujeres. Es una anti-preferencia hacia los hombres, la cual ha persistido por más de 10 mil años de civilización hasta nuestros días. ¿Se asustan por cómo las mujeres hoy en día se rebelan y hablan tan abiertamente de su sexualidad? Pues yo me asusto de cómo pudimos vivir en un sistema tan desigual por tanto tiempo y habernos dado cuenta hasta muy recientemente de lo jodido que era.

Todo también se relaciona a este juego de roles de género. Donde el hombre tiene el control y la mujer obedece. Pero los tiempos cambian. Las mujeres ahora van conociendo mejor su derecho a ser libres para decidir.

Olvídense de la belleza física. La cualidad que más resalta en una persona es su libertad. Ojalá las revistas mostraran eso en sus portadas.

"No quiero que las mujeres tengan poder por encima del hombre, sino sobre ellas mismas". -Mary Wollstonecraft

Pueden seguirme en todas las redes como @Zambranitis.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Viajar es una droga, de la buena.




¿De qué trata este artículo? ¿A qué tipo de "viaje" te referís, Zambranitis?

Viajar no es montarse en un avión. Viajar es encontrarte a vos mismo en otro lugar. Trasladarte hasta un continente lejano o al pueblo más cercano, viajar es el arte de salir de tu cotidianidad e introducirte en otra. Uno pasa por un proceso natural de adaptación, en unos casos más intenso que en otro. De cualquier modo, en ningún viaje la persona que sale es la misma que regresa.

¿Saben ustedes por qué al regresar de las vacaciones sentimos una especie de depresión al volver a la "realidad"? Tiene un nombre médico: Síndrome post-vacacional y significa que tu realidad sigue siendo la misma, pero vos no. Vos cambiaste. Así te hayás ido por 5 años o por 5 días, uno siempre cambia. Es un golpe cultural inverso y es muy normal. Es señal de que aprendiste, que viviste, que experimentaste cosas fuera de tu entorno, fuera de tu cotidianidad.

A esto le llamo mantener la llama viva.


¿Ahora VOS me vas a enseñar cómo disfrutar mi viaje?

A ver, en otros países te vas a encontrar a familiares, amigos, comida, atracciones, locales, aventuras, playas, montañas, etc. Pero aún con todas esas cosas, disfrutar un viaje depende única y exclusivamente de tu filosofía con respecto a lo que esperás de ese viaje.

Y de la cantidad de selfies que te tomés... o no?


Estando en Machu Picchu me dí cuenta que la grandeza de un lugar no está solamente en su belleza arquitectónica. Está en el significado que tuvo y tiene para las personas que viven o vivieron ahí.

Imaginen que un día abandonamos el país y en 600 años, vienen unos colonizadores a descubrir la ciudad de León. Y se dan cuenta, a través de registros escritos y de esculturas, que nosotros le cantábamos a la virgen "tu gloria tu gloria" para recibir obsequios. O encuentran un sistema arcaico en el mero cráter de un volcán, y descubren que fueron dispositivos modernos para nuestra época con los que se comenzó a establecer un sistema de prevención y alerta de actividad volcánica. Y que fue el primer volcán en el mundo donde se hizo.


En Nueva York descubrí que uno de los lugares más bonitos y atractivos para turistas, Times Square, es es lugar más evitado por los locales. En Uruguay descubrí que, al igual que en Nicaragua, a veces el simple hecho de reunirse con tragos (y marihuana) y escuchar la música de tiempos guerrilleros, es razón para un buen bacanal. En Brasil descubrí que podés comer frente a una de las playas más lindas y cotizadas del mundo y te sale más rico y barato que almorzar en varios lugares de Managua.

El secreto está en saber sacarle provecho.

  • ¿Te gustó alguna comida extranjera? Averiguá su receta e ingredientes.
  • ¿Te gustó algún tipo de música local? Tratá de buscar más música de esa agrupación o de ese estilo. Agregala a tu playlist. Escuchala en los viajes en carro o en avión.
  • ¿Te gustó un monumento, parque o paisaje? Tratá de averiguar qué cosas importantes sucedieron ahí. Y no hablo solamente de alguna batalla, ceremonia o evento trascendental. Sino las tradiciones, actividades y todo lo que ahí acontezca. Recordá que si le hablás a un extranjero sobre Granada, no es solamente vigorón, Mombacho y Cocibolca. Fue capital política del país, fue incendiada por los filibusteros y reconstruida. Y cada año hay un festival de poesía único en el mundo. Ah, ¿Y sabían que es considerada la París de Centroamérica?

Recordá este dato importante: Cuando salís de tu vida cotidiana, todo lugar al que vayás es la vida cotidiana de alguien más.

Toda atracción turística tiene gente que trabaja ahí todos los días. Toda ciudad exótica tiene habitantes acostumbrados a vivir en ella. Todo lugar tiene historias, toda persona que viva ahí tiene algo qué contar. No vas a poder saberlo todo, ni recordarlo todo… pero la mejor manera de aprovechar un viaje, es conocer, aprender y recordar lo suficiente como para sentir que ese lugar fue, aunque sea brevemente, parte de tu vida cotidiana.

Are you not entertained!!!???


Volvamos al ejemplo de Granada. ¿Qué te gustaría que se llevara un extranjero de ahí? ¿Solo algunas fotos, vigorón y visitas a las isletas? ¿No te gustaría acaso que pudieran ellos conocer toda su historia y que ellos pudiesen contarle a sus familiares en casa, el contexto histórico del lugar al que fueron? Creo que el mundo sería mejor si todos conectáramos con los lugares a los que viajamos como si fueran nuestros.

Eso es mucho más valioso que tomarse fotos.

En la foto: Un hipócrita hablando de no tomarse fotos.


¿Y cuál es pues?

La verdad, tomarse fotos es necesario. PERO... La foto no es para disfrutar el viaje, es para compartirlo y recordarlo. Y por qué no, presumir un poco (presumir no es malo, a no ser que lo hagás para generar envidia). Pero volviendo a lo de disfrutar tu viaje, para disfrutarlo tenés que vivirlo y experimentarlo ahí mismo. Mientras tengás bien reservado y asegurado el tiempo para todo eso, podés tomarte las fotos que querrás. Si es posible, sin filtro… así el lugar lo compartís con sus colores originales. Y tus propios colores originales también (la gente se olvida de eso y a veces parece que le pasaron un lampazo con mayonesa por la cara).

¿Y si no tengo riales/plata/pisto/pasta/lana/billuyos/moni?

Claro, con dinero el viaje es más fácil y cómodo. Sin dinero hay que tomar ciertas reservas y restricciones. ¿Pero qué tanto te restringe? Lo de la variedad de lugares que uno puede visitar es bastante relativo. Yo solía pensar que viajar a Europa era de miles de dólares para arriba. De pronto encuentro ofertas sumamente favorables y a precios bastante accesibles.

Recuerden que hay épocas del año donde uno puede comprar un pasaje a Amsterdam en 470 dólares, conseguir hospedaje de 25 dólares la noche y comer allá con menos de 20 dólares al día (plan mochilero). Ustedes podrían pasar una semana en Holanda y visitar ciudades cercanas con un gasto menor a 1,000 dólares por persona.

Los vuelos Low Cost dentro de Europa permiten viajar de Madrid a Londres o de Roma a Viena en tarifas desde 30 dólares por pasaje. Sé que hay mucha gente que no se puede dar el lujo ni de eso, pero al menos no son gastos de miles y miles de dólares para conocer el Louvre en París, el Big Ben y el Palacio de Buckingham en Londres, la Puerta del Sol en Madrid, el Coliseo en Roma, el Vaticano, el museo Belvedere en Viena, el centro de Praga que parece salido de un cuento de hadas. Son todos destinos que, con una buena planificación, uno puede conocer sin necesariamente quedar debiendo un ojo de la cara.

Y cabe mencionar que una buena cantidad de atracciones en Europa son gratis. O al menos es gratis verlas desde afuera.




Si quieren facilitarse todo ese proceso de buscar opciones, tarifas, reservar, y planificar, les recomiendo la agencia con la que he trabajado este último año: Ahorros Viajeros. Tienen destinos dentro y fuera del país y hacen excelentes paquetes.

¿Qué no me pusiste atención? No tengo riales!!!

Ok, está bien. Recordá que esta vida cotidiana que te rodea en tu país, es el destino turístico soñado para alguien lejos de aquí. Pero pensá también que fuera de tu ciudad hay otras ciudades con otra arquitectura, otra dinámica y muchas veces otras comidas y licores.

Aquí en Nicaragua hay centenares de destinos turísticos envidiables y altamente cotizados que tenemos el privilegio de poder visitar sin complicarnos la existencia. Muchos de ellos a precios nacionales y a nuestra medida. ¿Qué tanto le gusta a la gente que viene de afuera?

  • Comentario típico de un extranjero que visita la laguna de Apoyo (favor leer en acento inglés): "Fuck, tu tener paraíso a una hora de capital city. Tú very mucho afortunado." 
  • Comentario típico de extranjero visitando las playas de Tola: "Fuck, que biutiful playa."
  • Comentario típico de extranjero viendo el cráter del Volcán Masaya: "Fuck!"

Tenemos más que suficientes atracciones a las que podemos ir en bus, al raid, a pie o atrás de un camión cargando plátanos. Formas hay. Lo que se necesita es intención y voluntad.

Recuerden que viajar es encontrarnos a nosotros mismos en otro lugar. Y cuando mejor es la experiencia del viaje, mejor nos sentimos con respecto a nosotros mismos.

Me amo... y me cago del frío!


Aprovechen cuando viajen y sientan ese cambio en ustedes. Esas nuevas energías, ese nuevo conocimiento. Y guarden suficientes anécdotas para compartirle al regreso a quienes no les pudieron acompañar y háganles a ellos sentir como que ellos viajaron con ustedes.

Transmítanles sus ganas de viajar.

Y ofrézcanse como postre...

Estoy ahorita a punto de irme nuevamente para Europa unos días. Pueden seguirme como Zambranitis en Instagram, Twitter, Snapchat y Facebook. Ahí daré más detalles y tips para viajar.

lunes, 12 de septiembre de 2016

¿Por qué el mundo a veces te patea en el trasero?


¡Prueba relámpago! Quiero que ahorita mismo digás en voz alta 5 cosas impresionantes acerca de vos. No se vale decir algo sobre quien sos (por ejemplo: soy linda persona, soy sincero, soy responsable). No. Quiero que hablés de cosas impresionantes que has hecho o que has logrado (por ejemplo: soy el mejor alumno de mi clase, acabo de ser el goleador de mi equipo, hago las mejores repochetas del universo, tengo 4 títulos de boxeo, soy fit y me parezco a Maluma). ¿Ya tenés esas 5 cosas? Te daré algo de tiempo para pensarlas.







Tomate un poquito más.








Si querés mientras tanto, aquí hay una imagen de Lenny Kravitz con las compras del súper, usando una bufanda gigante.

¿Qué norte, peluche? Fly away.





Ok, te doy un poquitito más de tiempo.






¿Ya? ¿Lo hiciste? Si acaso se te hizo difícil, podés estar tranquilo. Lo que te voy a decir no te va a gustar, pero bueno, tampoco me gustó a mi cuando me lo dijeron y me ha servido increíblemente en mi vida! Atención:


AL MUNDO SOLO LE IMPORTA LO QUE PUEDE OBTENER DE VOS


Y no me refiero a los que se quieren aprovechar de vos o sacar algún beneficio económico. No. Cuando digo "al mundo" me refiero ABSOLUTAMENTE a TODOS. Vos también hacés eso. Te explico:

Digamos que la persona que MÁS AMÁS en el mundo acaba de recibir un balazo en el abdomen. Está tendida en el pavimento, sangrando y quejándose del dolor. Llega un muchacho rápidamente y te dice: "Hacete a un lado". Mira la herida de bala, saca una navaja y está dispuesto a operar ahí mismo en mera calle.

Vos le preguntás: "¿Sos doctor?"

El muchacho te dice: "No."

Vos le decís: "Pero o sea, sabés lo que estás haciendo, ¿verdad? Sos bombero voluntario o te entrenaron en primeros auxilios o algo así, ¿VERDAD?"

En este momento, el muchacho se comienza a molestar. Te afirma que él es una muy buena persona, que es honesto y responsable. Te dice que es un excelente hijo y que tiene una vida plena y amorosa, nunca usa malas palabras y es muy educado.

Con mucha confusión, vos le gritás: "¿¡Pero qué hijueputas importa eso!? ¡¡¡Mi (mamá, papá, hijo, hija, novio, novia, amante) está muriéndose en plena calle!!! Necesito a alguien que sepa operar en una herida de bala. ¿Podés hacer eso o no?".

Ahora el muchacho se altera y te reclama: "¿Por qué estás siendo egoísta y superficial? ¿Acaso no te importa ninguna de las otras cualidades? ¿No acabás de escucharme decir que soy un novio fiel, un ser humano de valores? O sea, pensándolo bien, sabiendo la calidad de persona que soy, ¿Acaso importa si sé o no hacer cirugía en heridas de bala?"

En ese momento de pánico, vas a usar toda tu fuerza para empujarlo, apartarlo de ahí y gritarle: "¡¡¡Si, hijueputa…!!! ¡¡¡Ninguna de las otras cosas que me dijiste importan ahorita porque lo que necesito en este momento en específico es sacar la bala y detener el sangrado, pedazo de imbécil…!!!"

¿Cuál es el punto de esta historia? Que TODOS los días estamos en una situación así en nuestra vida cotidiana. Solo que en la vida real, nosotros somos EL MUCHACHO CON LA NAVAJA. El resto de la sociedad es el familiar de la víctima de bala, necesitando a un cirujano.

Si querés saber porqué a veces sentís que la sociedad te rechaza o no te valora, es porque la sociedad está llena de personas que NECESITAN cosas, y lo único que quieren saber de vos es si podés dárselas.

Todo
el tiempo necesitan algo. Necesitan gente que les construya casas, alguien que los escuche, que les instale el internet, necesitan comida para alimentarse, necesitan entretenimiento, relaciones que sean sexualmente satisfactorias, y mil millones de cosas más. Desde el momento en el que naciste, te metiste en un sistema diseñado exclusivamente para atender las necesidades de las personas.


Ponete a pensar. ¿Por qué te gusta alguien? Porque algo te atrae de ella, algo provoca en vos. Una persona puede ser buena gente, pero lo que te lleva a estar con ella es que te cumple alguna necesidad. Y por eso siempre que alguien te gusta mucho te da esa sensación de:  "era justo lo que necesitaba" o "tenemos química". La química no es más que la capacidad que tienen dos personas de resolverse necesidades mutuamente sin que cada uno tenga que pedirlas

Puede ser una bellísima persona, pero si no te llena sexualmente y eso para vos es una necesidad fuerte, la relación no va a funcionar. Lo mismo con la comunicación. Con su sentido del humor. Lo mismo en un trabajo donde te contratan por cumplir necesidades de la empresa o institución. Aplica también a tus amigos de fiesta, quienes difícilmente te incluirán en una salida si andás deprimido o amargado.

Tus amigos comenzaron a ser tus amigos no por ser linda gente, sino porque te hacen reír, o te escuchan, o son buena compañía. Claro, cuando llegás a quererlos, los aceptás tal y como son, pero los conservás porque aún resuelven tu necesidad de sentirte escuchado, apoyado y acompañado. Y ya cuando hablamos de la gran mayoría de personas a tu alrededor, las buscás o aceptás solamente porque llenan alguna necesidad que tenés.

 
Así que o te das a la tarea de aprender cómo resolver varias de esas necesidades o el mundo te va a rechazar! Sin importar cuán amable, solidario y buena gente seas. Si no te enfocás en qué tan útil podés ser, te costará encontrar trabajo, te costará encontrar una buena pareja, te costará tener una vida social saludable, hasta te costará encontrar parqueo porque... ¡No tendrás como comprarte un fucking carro!

¿Esto te parece demasiado negativo, grosero o materialista? ¿Qué hay del amor y de la bondad? ¿Acaso esas cosas no importan? POR SUPUESTO QUE SI. Importan, pero la mayor parte del tiempo, las personas NO lo verán como lo MÁS importante. Porque el mundo todo el tiempo anda buscando al cirujano que opere heridas de bala, no a la buena persona.


Pensá en Luis Suárez. Es un fucking caníbal... come gente. ¿Vos crees que eso le importa al los fanáticos del Barcelona o a sus dueños? No. El tipo mete goles y es todo lo que necesitan de él.

Así son la gran mayoría de seres humanos. Y así somos vos y yo. Suena horrible, lo sé, pero las cosas de las que uno más aprende, son las que menos nos gustan.

Si van a odiarme por traer estas malas nuevas, pueden enviar sus quejas, sugerencias y demandas a @Zambranitis en Twitter, Facebook y zambranitis.blogspot.com.
Tengo Snapchat también pero no les cumplirá ninguna necesidad.