miércoles, 19 de octubre de 2016

Viajar es una droga, de la buena.




¿De qué trata este artículo? ¿A qué tipo de "viaje" te referís, Zambranitis?

Viajar no es montarse en un avión. Viajar es encontrarte a vos mismo en otro lugar. Trasladarte hasta un continente lejano o al pueblo más cercano, viajar es el arte de salir de tu cotidianidad e introducirte en otra. Uno pasa por un proceso natural de adaptación, en unos casos más intenso que en otro. De cualquier modo, en ningún viaje la persona que sale es la misma que regresa.

¿Saben ustedes por qué al regresar de las vacaciones sentimos una especie de depresión al volver a la "realidad"? Tiene un nombre médico: Síndrome post-vacacional y significa que tu realidad sigue siendo la misma, pero vos no. Vos cambiaste. Así te hayás ido por 5 años o por 5 días, uno siempre cambia. Es un golpe cultural inverso y es muy normal. Es señal de que aprendiste, que viviste, que experimentaste cosas fuera de tu entorno, fuera de tu cotidianidad.

A esto le llamo mantener la llama viva.


¿Ahora VOS me vas a enseñar cómo disfrutar mi viaje?

A ver, en otros países te vas a encontrar a familiares, amigos, comida, atracciones, locales, aventuras, playas, montañas, etc. Pero aún con todas esas cosas, disfrutar un viaje depende única y exclusivamente de tu filosofía con respecto a lo que esperás de ese viaje.

Y de la cantidad de selfies que te tomés... o no?


Estando en Machu Picchu me dí cuenta que la grandeza de un lugar no está solamente en su belleza arquitectónica. Está en el significado que tuvo y tiene para las personas que viven o vivieron ahí.

Imaginen que un día abandonamos el país y en 600 años, vienen unos colonizadores a descubrir la ciudad de León. Y se dan cuenta, a través de registros escritos y de esculturas, que nosotros le cantábamos a la virgen "tu gloria tu gloria" para recibir obsequios. O encuentran un sistema arcaico en el mero cráter de un volcán, y descubren que fueron dispositivos modernos para nuestra época con los que se comenzó a establecer un sistema de prevención y alerta de actividad volcánica. Y que fue el primer volcán en el mundo donde se hizo.


En Nueva York descubrí que uno de los lugares más bonitos y atractivos para turistas, Times Square, es es lugar más evitado por los locales. En Uruguay descubrí que, al igual que en Nicaragua, a veces el simple hecho de reunirse con tragos (y marihuana) y escuchar la música de tiempos guerrilleros, es razón para un buen bacanal. En Brasil descubrí que podés comer frente a una de las playas más lindas y cotizadas del mundo y te sale más rico y barato que almorzar en varios lugares de Managua.

El secreto está en saber sacarle provecho.

  • ¿Te gustó alguna comida extranjera? Averiguá su receta e ingredientes.
  • ¿Te gustó algún tipo de música local? Tratá de buscar más música de esa agrupación o de ese estilo. Agregala a tu playlist. Escuchala en los viajes en carro o en avión.
  • ¿Te gustó un monumento, parque o paisaje? Tratá de averiguar qué cosas importantes sucedieron ahí. Y no hablo solamente de alguna batalla, ceremonia o evento trascendental. Sino las tradiciones, actividades y todo lo que ahí acontezca. Recordá que si le hablás a un extranjero sobre Granada, no es solamente vigorón, Mombacho y Cocibolca. Fue capital política del país, fue incendiada por los filibusteros y reconstruida. Y cada año hay un festival de poesía único en el mundo. Ah, ¿Y sabían que es considerada la París de Centroamérica?

Recordá este dato importante: Cuando salís de tu vida cotidiana, todo lugar al que vayás es la vida cotidiana de alguien más.

Toda atracción turística tiene gente que trabaja ahí todos los días. Toda ciudad exótica tiene habitantes acostumbrados a vivir en ella. Todo lugar tiene historias, toda persona que viva ahí tiene algo qué contar. No vas a poder saberlo todo, ni recordarlo todo… pero la mejor manera de aprovechar un viaje, es conocer, aprender y recordar lo suficiente como para sentir que ese lugar fue, aunque sea brevemente, parte de tu vida cotidiana.

Are you not entertained!!!???


Volvamos al ejemplo de Granada. ¿Qué te gustaría que se llevara un extranjero de ahí? ¿Solo algunas fotos, vigorón y visitas a las isletas? ¿No te gustaría acaso que pudieran ellos conocer toda su historia y que ellos pudiesen contarle a sus familiares en casa, el contexto histórico del lugar al que fueron? Creo que el mundo sería mejor si todos conectáramos con los lugares a los que viajamos como si fueran nuestros.

Eso es mucho más valioso que tomarse fotos.

En la foto: Un hipócrita hablando de no tomarse fotos.


¿Y cuál es pues?

La verdad, tomarse fotos es necesario. PERO... La foto no es para disfrutar el viaje, es para compartirlo y recordarlo. Y por qué no, presumir un poco (presumir no es malo, a no ser que lo hagás para generar envidia). Pero volviendo a lo de disfrutar tu viaje, para disfrutarlo tenés que vivirlo y experimentarlo ahí mismo. Mientras tengás bien reservado y asegurado el tiempo para todo eso, podés tomarte las fotos que querrás. Si es posible, sin filtro… así el lugar lo compartís con sus colores originales. Y tus propios colores originales también (la gente se olvida de eso y a veces parece que le pasaron un lampazo con mayonesa por la cara).

¿Y si no tengo riales/plata/pisto/pasta/lana/billuyos/moni?

Claro, con dinero el viaje es más fácil y cómodo. Sin dinero hay que tomar ciertas reservas y restricciones. ¿Pero qué tanto te restringe? Lo de la variedad de lugares que uno puede visitar es bastante relativo. Yo solía pensar que viajar a Europa era de miles de dólares para arriba. De pronto encuentro ofertas sumamente favorables y a precios bastante accesibles.

Recuerden que hay épocas del año donde uno puede comprar un pasaje a Amsterdam en 470 dólares, conseguir hospedaje de 25 dólares la noche y comer allá con menos de 20 dólares al día (plan mochilero). Ustedes podrían pasar una semana en Holanda y visitar ciudades cercanas con un gasto menor a 1,000 dólares por persona.

Los vuelos Low Cost dentro de Europa permiten viajar de Madrid a Londres o de Roma a Viena en tarifas desde 30 dólares por pasaje. Sé que hay mucha gente que no se puede dar el lujo ni de eso, pero al menos no son gastos de miles y miles de dólares para conocer el Louvre en París, el Big Ben y el Palacio de Buckingham en Londres, la Puerta del Sol en Madrid, el Coliseo en Roma, el Vaticano, el museo Belvedere en Viena, el centro de Praga que parece salido de un cuento de hadas. Son todos destinos que, con una buena planificación, uno puede conocer sin necesariamente quedar debiendo un ojo de la cara.

Y cabe mencionar que una buena cantidad de atracciones en Europa son gratis. O al menos es gratis verlas desde afuera.




Si quieren facilitarse todo ese proceso de buscar opciones, tarifas, reservar, y planificar, les recomiendo la agencia con la que he trabajado este último año: Ahorros Viajeros. Tienen destinos dentro y fuera del país y hacen excelentes paquetes.

¿Qué no me pusiste atención? No tengo riales!!!

Ok, está bien. Recordá que esta vida cotidiana que te rodea en tu país, es el destino turístico soñado para alguien lejos de aquí. Pero pensá también que fuera de tu ciudad hay otras ciudades con otra arquitectura, otra dinámica y muchas veces otras comidas y licores.

Aquí en Nicaragua hay centenares de destinos turísticos envidiables y altamente cotizados que tenemos el privilegio de poder visitar sin complicarnos la existencia. Muchos de ellos a precios nacionales y a nuestra medida. ¿Qué tanto le gusta a la gente que viene de afuera?

  • Comentario típico de un extranjero que visita la laguna de Apoyo (favor leer en acento inglés): "Fuck, tu tener paraíso a una hora de capital city. Tú very mucho afortunado." 
  • Comentario típico de extranjero visitando las playas de Tola: "Fuck, que biutiful playa."
  • Comentario típico de extranjero viendo el cráter del Volcán Masaya: "Fuck!"

Tenemos más que suficientes atracciones a las que podemos ir en bus, al raid, a pie o atrás de un camión cargando plátanos. Formas hay. Lo que se necesita es intención y voluntad.

Recuerden que viajar es encontrarnos a nosotros mismos en otro lugar. Y cuando mejor es la experiencia del viaje, mejor nos sentimos con respecto a nosotros mismos.

Me amo... y me cago del frío!


Aprovechen cuando viajen y sientan ese cambio en ustedes. Esas nuevas energías, ese nuevo conocimiento. Y guarden suficientes anécdotas para compartirle al regreso a quienes no les pudieron acompañar y háganles a ellos sentir como que ellos viajaron con ustedes.

Transmítanles sus ganas de viajar.

Y ofrézcanse como postre...

Estoy ahorita a punto de irme nuevamente para Europa unos días. Pueden seguirme como Zambranitis en Instagram, Twitter, Snapchat y Facebook. Ahí daré más detalles y tips para viajar.